Poza Rica, Ver. – La Escuela Secundaria y de Bachilleres Oficial (ESBO) No. 8 “Emiliano Zapata” se encuentra en el centro de la polémica tras denuncias públicas contra el profesor Guillermo Mendoza Martínez, señalado por presuntos actos de acoso sexual hacia estudiantes, así como amenazas de represalias académicas en caso de ser denunciado.
Padres de familia y alumnos aseguran que el docente habría utilizado su posición de autoridad para intimidar a las víctimas, condicionando calificaciones a cambio de silencio. Estas acusaciones han generado un clima de temor dentro del plantel, donde varios estudiantes afirman que “nadie se atreve a hablar porque los amenaza con reprobarlos”.
Lo que ha causado mayor indignación, sostienen los padres, es la presunta inacción del director del plantel, Pedro Julián Padrón Ramírez, quien pese a las quejas recibidas habría minimizado la situación, permitiendo que el profesor continúe frente a grupo sin que existan medidas de protección para los menores ni una investigación transparente.
La comunidad escolar ha lanzado fuertes cuestionamientos:
¿Por qué los directivos guardan silencio en lugar de proteger a los estudiantes?
¿Hasta cuándo se permitirá la impunidad en instituciones educativas?
¿Qué acciones tomará la Secretaría de Educación de Veracruz ante un caso que exige atención inmediata?
Padres de familia demandan la suspensión inmediata del docente mientras se realizan las investigaciones correspondientes, así como una auditoría a la dirección del plantel por presunta omisión y encubrimiento.
Este caso se suma a la creciente preocupación por los reportes de acoso y abuso de poder en instituciones públicas de la región, lo que pone en duda la eficacia de los protocolos de seguridad escolar.
Mientras tanto, estudiantes de la ESBO No. 8 continúan asistiendo a clases bajo un ambiente de miedo e incertidumbre, en un espacio donde la prioridad debería ser la enseñanza y la seguridad.